Los estadios del mundial se abastecen de energía solar fotovoltaica

El mundial de fútbol es el escaparate perfecto para que Brasil muestre su creciente potencial en innovación y su avance hacia una economía más sostenible y una matriz energética con alta integración de energías renovables.

 

Brasil es un país rico en recursos naturales y con un gran potencial para el desarrollo de las energías renovables. El mercado que mueve la integración de las energías limpias en Brasil está creciendo a buen ritmo. La intención del gobierno es crear una matriz energética diversificada con una alta participación de energías renovables. No obstante, la producción de energía en las centrales hidráulicas es muy importante, más del 70%, gracias a los grandes recursos con los que cuenta el país.

 

 

Sin embargo, el gobierno está tratando de impulsar otras tecnologías ya que la dependencia del recurso hídrico es una debilidad. Los embalses generan al menos dos tercios de la energía del país. Durante el primer trimestre del 2014 Brasil ha experimentado una dura sequía y durante estos meses los embalses redujeron su capacidad al mínimo. El impacto de la sequía fue muy destacado y la situación podría haber dado lugar al racionamiento de energía, apenas dos meses antes del mundial.

 

Diversificar la matriz con otras tecnologías de generación renovable, implica contar con una fuente de suministro eléctrico independientemente de la escasez hídrica. En Brasil la energía solar fotovoltaica es la tecnología que con más retraso se está implantando, sin embargo, a través del apoyo del gobierno, las licitaciones lanzadas recientemente en las que participa la energía solar fotovoltaica, así como el impulso de pequeños proyectos, como -Techos Solares 50- que promueve la energía solar en el ámbito residencial y comercial, está mostrando a los inversores que en Brasil se está abriendo un nicho de mercado importante para esta tecnología.

 

 

 

El mundial de fútbol en Brasil 2014, es una demostración a gran escala de la implicación del país con el desarrollo de la energía solar fotovoltaica. Por primera vez en un mundial de fútbol, la energía renovable se muestra como una clara diferenciación de la preparación de un acontecimiento a gran escala pensando en el aprovechamiento sostenible de los recursos energéticos. Varias de las instalaciones donde se va a celebrar la Copa de fútbol van a cubrir sus necesidades energéticas utilizando paneles fotovoltaicos, como son los estadios de Brasilia, Mané Garrancha; Maracaná en Rio De Janeiro; Estadio Gobernador Magallanes en Belo Horizonte; y la Pernambuco Arena en Recife. Esto es una garantía a la hora de asegurar el suministro eléctrico en estas instalaciones.

 

Según el propio portal de la Copa del Mundo 2014, por ejemplo, el estadio de Maracaná inauguró durante la primera semana de mayo un sistema de generación de energía por medio de paneles fotovoltaicos en el techo del estadio. En un área de 2.380 metros cuadrados, se instalaron 1.552 módulos, lo que permite la generación de 500 mega watts/h de energía por año, el equivalente al consumo de 240 residencias. El proyecto evita la emisión de 2.560 toneladas de gas carbónico en la atmósfera por año con la reducción de consumo de energía del estadio.

 

En el mismo portal de la Copa, se anuncia que el 14 de junio se jugará el primer partido en uno de estos estadios alimentado con energía solar fotovoltaica, en el estadio Minerao de Belo Horizonte. En este estadio La capacidad instalada de generación de energía de la planta es de 1.600 mega watts-hora por año, suficiente para abastecer 1.200 residencias.

 

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